El ministro de Fomento, don José Blanco tuvo a bien explicarnos las bondades de la subida de impuestos: se trata de quitar dinero a los ricos para dárselo “a quiénes más lo necesitan” lo que, además, revitalizaría el consumo, porque ya se sabe que los ricos consumen poco y “cuando la gente sin empleo recibe una ayuda esa persona (sic) compra”.
Imagino que envalentonado por la exquisita cortesía de los periodistas, añadió que “los ajustes impositivos impulsarán la reactivación económica”. Y explicó que la subida del IVA “contribuyó a mejorar la situación económica” en Alemania: “Casi todos los países hacen un planteamiento impositivo que permite tener recursos para hacer frente a la situación, todos optan por estímulos fiscales para hacer frente a la crisis”. Aunque, añado por mi cuenta, el querido Obama no sigue esa línea…
Apunto en mi libreta nuevos conceptos económicos que desconocía:
- Los impuestos indirectos afectan fundamentalmente a los ricos, y muy poco o nada a los pobres.
- El aumento de los impuestos indirectos reactiva la economía.
- La recuperación económica en Alemania se debe en parte a la subida del IVA.
- Casi todos los países suben los impuestos para salir de la crisis.
- Como los empleados, es decir, los ricos, consumen poco, hay que transferir parte de su renta a los parados, que son los que de verdad gastan y, por tanto, el factor fundamental para la reactivación del consumo.
Además, añado a mi glosario económico nuevos términos, como:
- “Estímulo fiscal” no significa rebaja impositiva –como creía equivocadamente hasta ahora– sino todo lo contrario.
- “Ajuste”, cuando se refiere a salarios es sinónimo de “bajada”, pero cuando se trata de impuestos se corresponde con “subida”.
Sorprendido por lo novedoso de sus aportaciones a la ciencia económica, me pregunto por qué no se le ha propuesto todavía para el Nobel de Economía, a la vez que me siento muy frustrado, consciente de que don José ha echado abajo muchos principios económicos que creía inamovibles, mientras tarareo su famosa canción “Cocidito madrileño”. ¿O se trata de otro Pepe Blanco?:

“No me hable usté
de los banquetes que hubo en Roma.
Ni del menú
del Hotel Plaza en Nueva York.
Ni del faisán
ni los foagrases de paloma,
ni me hable usté
de la langosta Thermidor.
Porque es que a mí,
sin discusión, me quita el sueño
y es mi alimento y mi placer
la gracia y sal
que al cocidito madrileño
le echa el amor de una mujer.”
Imagino que los siguientes pasos a seguir en materia fiscal será bajar la fiscalidad sobre tabaco y carburantes para reducir su consumo.
[Escrito por Javier Pérez]