Lo que debes hacer para buscar inversores… y lo que no
A raíz de la entrevista a Enrique Quemada, la semana pasada avisé de que estamos en un buen momento para conseguir inversores o, simplemente, vender tu empresa, a pesar de la crisis. Pero para llegar a un buen acuerdo no es suficiente tener una compañía saneada y con previsiones de crecimiento; además hay que hacerlo bien. Vender una empresa o parte de ella es complejísimo, y nos jugamos mucho, a veces el trabajo de una vida.

Enrique Quemada nos dijo lo que hay que hacer….
- Definir qué se quiere: “Aunque parezca extraño el empresario habitualmente no sabe lo que quiere. ¿Busca un socio para seguir creciendo? ¿Quiere salir de la compañía en cinco años y jubilarse?”
- Tener alternativas, varios compradores.
- Establecer las fases de la venta y controlar bien los tiempos: “El tiempo siempre corre a favor del comprador”.
- Acudir a un asesor.
… y lo que no.
- Vendérsela al primero que pasa: “Seguramente no será la empresa con la que más sinergias tengas, ni la que más dinero posee. Entonces, ¿por qué se la vas a vender a él?”.
- Acudir a un conseguidor: Son los que dicen que conocen gente que puede estar interesada. “Lo único que hacen es quemar la empresa. Como quieren conseguir los honorarios, van diciendo por todos lados que tu empresa está en venta. Todo el mundo se pregunta por qué está en venta si es una buena empresa. Y el problema aumenta cuando la empresa lleva varios años en venta, porque entonces piensan que si no se ha vendido en tanto tiempo, algo malo tendrá”.
Yo daría un último consejo: si en algún momento te planteas la posibilidad de vender tu empresa o parte de ella, invierte unos cuantos euros en el libro “Como conseguir el mayor precio para mi empresa”.
[Escrito por Javier Pérez]
“Los inversores han metido dinero a través de la banca privada, en Lehman, Madoof, hedge funds, de los que han quebrado 2.000 el año pasado, y otros, y se han pegado unas castañas importantísimas. Ahora quieren invertir en empresas que puedan tocar, en empresas reales, no en productos derivados estructurados raros en Estados Unidos. Hay oportunidades sobre todo para captar dinero y crecer”.
Si restamos de su patrimonio las deudas tenemos ministros millonarios, como Cristina Garmendia (4.396.870€), Miguel Sebastián (1.702.635€), Alfredo Pérez Rubalcaba (1.223.154€) y Elena Salgado (976.934€); otros de clase media, como Maria Teresa Fernández de la Vega (569.789€), Elena Espinosa (400.038€), Beatriz Corredor (280.820€), Miguel Ángel Moratinos (384.978€), Ángel Gabilondo (161.573€), Trinidad Jiménez (109.796€), o Celestino Corbacho (37.082€); y otros pobres de solemnidad, como José Blanco (-1.602€), Bibiana Aido (-70.804€), o Carmen Chacón (-201.664€).
No creo que la evolución histórica se explique a través de la dialéctica hegeliana, y tampoco que los modelos de negocio de los contenidos en Internet sigan esa evolución. En mi modesta opinión, coexistirán los tres modelos.
Uno de los principales gestores de “mi” empresa durante ese periodo, el señor Goirigolzarri, consejero delegado los últimos ocho años, cobró el año pasado -cuando la cotización de BBVA llegó a situarse un 25% por debajo de su precio actual- unos 4,6 millones de euros. Y
La ministra de Economía y Vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, insiste: la subida de impuestos “
Paternalismo
