Estar jodido o estar ‘jodiendo’(*)
Ya lo decía Alejandro Sanz, en una de sus canciones más famosas, no es lo mismo ser que estar o como popularizó Camilo José Cela, no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo.
Comprendo la situación de los trabajadores del Metro de Madrid pero no comparto su acción de huelga total, que bajo mi punto de vista tan sólo beneficia a los sindicatos que sin comerlo ni beberlo han visto reforzada su potencial, tras el fracaso de la huelga de funcionarios y con los preparativos de la huelga general en Septiembre de fondo.
El hecho de dejar a Madrid sin servicio de Metro me parece muy grave y por mucho que les duela a los empleados de metro que les bajen el sueldo deben recordar que a más de cinco millones de españolitos no les pueden bajar el sueldo, porque no tienen.
Este tipo de acciones sindicales es una muestra más de la preocupación que los sindicatos tienen por proteger el puesto de trabajo en vigor frente a intentar buscar una solución a la difícil vida de los parados. Unos tanto y otros tan poco…
[Escrito por David Vicente]
(*) Con perdón, pero es que es una frase hecha.


El problema más común en la gente es hacer una montaña de un grano de arena, es, como decía Cervantes de Don Quijote, ver un gigante donde sólo hay un molino, ver problemas donde no los hay. Pero más grave es no ver los problemas cuando los tienes delante.
1. Matar al león de Nemea y tomar su piel
Los ‘grandes’ políticos de nuestros días pecan de ese ego que la historia nos ha enseñado que ha condenado a Dioses y a humanos. Nuestra clase política nos toma por tontos, o lo que es peor, nos toma por sus sirvientes. Cada cuatro años bajan de los altares a la tierra para apretar cuatro manos y dar dos besos. Los cuatro años entre medias viven en su nube particular dando órdenes bajo su ‘infinita’ sabiduría.
Tras muchos días en los que muchos han comparado a España con Grecia y nos auguraban un futuro estremecedor, parece que a los mercados les ha valido los últimos movimientos del FMI y la UE. El problema es que estos movimientos traen, como todo en esta vida, consecuencias.
Cada discurso de Zapatero es una constante carta de deseos a los Reyes Magos, sin soluciones, sin sentirse redimido por todos los errores cometidos. Nuestro querido presidente no hace otra cosa que hablar al mismo ritmo, decir las mismas cosas y evitar ciertos temas.
La verdad es que me agrada dejar de oír todo aquello de la crisis ha hecho esto o la crisis ha provocado aquello, pero no me agrada tanto comenzar a oír la nube de ceniza provoca esto o provoca aquello.
¿Qué necesidad tiene España de gastarse 90 millones de euros en la presidencia de la UE? ¿acaso no hay donde gastarlo en España? ¿acaso el paro o la sanidad no necesitan alguno de esos millones? No entiendo por qué nos hará más europeos iluminar la puerta de Alcalá de Azul o montar un espectáculo de luz y sonido tras las campanadas de noche vieja en la puerta del Sol. Cada españolito se gastará 2€ en pagar la presidencia española, dos euros que pagarán los mileuristas, los parados, los jubilados y los pocos, muy pocos, que no saben que es la crisis.
