El gran debate
Entristece contemplar la unanimidad total de casi todos los grupos parlamentarios. Discuten en lo que parece una comedia bien aprendida. Sin embargo en cuanto se abordan los asuntos económicos, todo cambia y todos lanzan el mismo mensaje.
Nadie ha osado discutir si el plan gigante de ajuste cruento establecido en la UE es bueno o malo, oportuno o contraproducente. Seguimos discutiendo lo secundario del tema. Si el reparto de la reducción del gasto es justa o injusta, si hay sectores improductivos y superfluos que merecen per se su eliminación.
Lo peor del plan de ajuste defendido por Zapatero en el Congreso es que es literalmente contraproducente. ese plan es la agresión más intensa y extensa de la historia contra la capacidad de gasto de poblaciones enteras pues hunde el consumo y al hundirlo tendremos más crisis y a la postre menos ingresos públicos. En este punto, desgraciadamente ha brillado una vez más lo enérgico y tajante de nuestro presidente , que ya dijo en una ocasión que equilibraría las cuentas cueste lo que cueste y ahora añade que cumplirá a rajatabla el mandato contable.
Zapatero ha citado varios indicios de recuperación, pero estos no nacen de la agresión descrita –recorte del gasto en tiempos de crisis- pues se trata de la ley oferta/demanda, ya comentada en nuestro escrito sobre la bolsa. Pero hay una segunda ley que funciona mecánicamente en el mercado. Es la del contagio de las opiniones que cuando son positivas en un sector, impulsan el crecimiento en todas direcciones pero que en caso actual provocan lo contrario. En el debate en el Congreso parece haber ganado el presidente y esto porque Zapatero es el que más tiempo consume en su exposición ya que tiene que responder a todos y cada uno de sus interlocutores y como toda afirmación en principio tiende a ser creída la repetición de la misma favorece al que mas habla. Gran decepción, esperada por otra parte ¿para cuándo tendremos un Bernanke o un Obama?
[Escrito por Manuel Funes Robert]
Esta ley funciona en todos los campos pero en el campo de las cosas comunes la reacción puede tardar años y ello explica que nunca ni la inflación ni la deflación hayan pasado limites para provocar crisis irreversibles. A diferencia de las cosas comunes las reacciones del mercado bursátil no exigen tiempo; son instantáneas y por eso en ese mercado la vigencia de la ley de la oferta y la demanda solo produce bienes. Esto explica un fenómeno que no se da en los mercados comunes: que un día se hunda y al día siguiente se levante porque el funcionamiento de la ley o/d es instantáneo mientras que los mercados comunes exige a veces hasta años. Conclusión: en la bolsa no hay ningún problema y los que parece provocar en un día se arregla al día siguiente.
Comprendo la situación de los trabajadores del Metro de Madrid pero no comparto su acción de huelga total, que bajo mi punto de vista tan sólo beneficia a los sindicatos que sin comerlo ni beberlo han visto reforzada su potencial, tras el fracaso de la huelga de funcionarios y con los preparativos de la huelga general en Septiembre de fondo.
El problema más común en la gente es hacer una montaña de un grano de arena, es, como decía Cervantes de Don Quijote, ver un gigante donde sólo hay un molino, ver problemas donde no los hay. Pero más grave es no ver los problemas cuando los tienes delante.
Para encarecer los préstamos a los países que los reciben basta con quitar un punto o dos la calificación de las agencias que nunca descalificaron a los bancos culpables de la crisis –sospechoso– y que se hundieron. Así se llevan por delante la meritoria decisión parcial acción del BCE de bajar los tipos de interés.
