Las furias de los intereses privados
Al final del prólogo de El Capital, su autor, que ni se imagina el poder político que va a alcanzar su obra, dedica un párrafo de moderación y concluye: “el investigador de ciencias sociales se enfrenta con un enemigo que no tiene ningún investigador de otra clase de ciencias y materias: las furias de los intereses privados”.
Podemos ver en la actualidad en España la intensidad de la resistencia y furia de los intereses afectados por las bajas de los tipos de interés, que para el sector financiero es el precio de referencia básico y único. Esta tesis no ha sido aceptada por todos los economistas importantes. El mismo Keynes afirma que se exagera la importancia de los intereses frente a las ideas, que según él acaban siempre venciendo. El Capital consiguió un poder político tal que sojuzgó a un tercio de la humanidad casi durante 40 años.
[Escrito por Manuel Funes Robert]
