La economía de la especulación
La alegría a la hora de otorgar créditos, ha favorecido indirectamente en mi opinión un estancamiento de los sueldos ante el precio de la vida. ¿Para qué subir sueldos a lo largo de la última década, si el banco prestaba a todo el mundo?
La inflación y la entrada del euro ayudaron también a frenar el poder adquisitivo de los españoles que para cuando se dieron cuenta necesitaban 30 o 40 años para poder pagar una vivienda.
Optimismo y cultura del pelotazo. El dinero corría por todas partes, eso sí, venía del banco.
Y con el dinero, la especulación. Inversión en el ladrillo y toda una economía girando entorno a la construcción, sobretodo en unas costas “arrasadas” ya por el cemento.
Los precios comenzaron a inflarse ante la carrera de la compra-venta de viviendas para hacer el agosto, y gracias al crédito barato, pero ¿y los sueldos? ¿nadie estaba preocupado? ¿donde estaban los sindicatos?
Ahora, cuando crece el desempleo, caen el consumo, la producción y la inversión, todo debe ajustarse a su nivel “real”, a su precio justo. A lo que podemos pagar sin el peso desmedido que el crédito a dado a las economías familiares.
¿Cómo afrontaremos la realidad ante el recorte de los préstamos a las familias?
Unos salieron ganando y otros perdiendo; incluso en la banca. Y es que aunque la especulación sea parte del juego de la economía, si ésta se se basa en ella para avanzar tarde o temprano todo acaba siendo una gran mentira.
[Escrito por David Laso]
