Los culpables de la crisis…
El reciente premio Nobel de economía Paul Krugman criticaba este fin de semana en el New York Times la reforma financiera emprendida en los años ochenta por Ronald Reagan y Margaret Tatcher.
Según Krugman, en esta liberalización de los mercados financieros no debería haberse incluido la venta de deuda por parte de las entidades de ahorro.
La medida permitió un endeudamiento masivo de la sociedad norteamericana desde el 30% de sus ingresos hasta el 110%.
Puede que la reforma de algunos aspectos del sistema financiero haya causado la crisis, sobretodo por el endeudamiento masivo de la sociedad, pues los bancos al poder vender y comprar deuda, ofrecían más crédito, endeudando a la ciudadanía hasta que los impagos llegaron. ¿Pero sería el mundo tal y como es hoy sin esta reforma? Claramente no.
Culpables o no, Reagan y Tatcher revolucionaron el mundo financiero ayudado por el nuevo soporte, la red, con la que la información se convertía en la máquina de vapor de finales de siglo XX y principios del XXI.
La reforma abría paso a una serie de complejos productos financieros, que dinamizaban la inversión y el flujo monetario a lo ancho del mundo.
Podemos criticar la política de bajos tipos de Greenspan o los productos financieros relacionados con la deuda de particulares, pero sin una masiva liberalización de las finanzas, nada sería lo que es hoy en día.
Todo sistema económico, al igual que un sistema político, debe adecuarse al contexto en el que vive. Y cuando se liberaron las finanzas, el comunismo estaba en claro declive, llamando a las puertas del mercado, y los hoy países emergentes, pedían paso.
Esta liberalización aceleró la capacidad de crecimiento de occidente, abrió la posibilidad de inversión en bolsa a los ciudadanos, y terminó por sacar una clara ventaja a las economías planificadas en cuanto a avance tecnológico, hasta su definitiva implosión.
Por tanto si el Keynesianismo se adaptaba perfectamente a unas economías de postguerra con necesidad de planificación y crecimiento constante, la liberalización del mundo financiero se adaptaba perfectamente en los 80 a unos estados de bienestar deficitarios, cuyas economías necesitaban un impulso.
Hoy y más con esta crisis, se critica mucho la liberalización de los mercados financieros, y muchos de sus aspectos podrán ser causantes de esta crisis, pero en su día fue necesaria y positiva en sus aspectos generales.
[Escrito por David Laso]
