“Hijo de puta” en el Quijote
La palabra puta ha hecho fortuna en nuestra clase política. Cándido Méndez ha pedido recientemente que el gobernador del banco de España se vaya a su puta casa. Pocos días después, Esperanza Aguirre ha llamado a micrófono cerrado hijo de puta a algún contrario. Alfonso Ussía nos ha recordado que la palabra puta figura con gran frecuencia en nuestras grandes obras del siglo de oro.
En el Quijote, cuando Don Quijote libera a los Galeotes, los reúne y tras recordarles la obligación de agradecerle los favores recibidos les dice: “es mi voluntad que volváis a uniros a la cadena y así, encadenados como veníades, vayáis al Toboso a contarle a mi señora los puntos que ha tenido esta aventura y a continuación quedáis libres”. Ginés de Pasamonte le responde en nombre de todos que esa penitencia no se puede cumplir y le pide a Don Quijote que la sustituya por una serie de padrenuestros y avemarías.
Don quijote se indigna y dice: “pues voto a tal, don Ginesillo de Pasotillo o don hijo de puta, que habéis de ir vos solo, rabo entre piernas y con toda la cadena a cuestas…”
Más adelante, cuando Don Quijote vuelve enjaulado a su aldea, en un alto en el camino un cabrero cuenta al grupo las penas que están pasando por un amor desgraciado. Don Quijote interviene con estas palabras: “por cierto, hermano cabrero, si yo tuviera libertad para acometer aventuras, presto me pusiera en camino para que vos la tuvierais buena, pero estoy encantado”. El cabrero pregunta a los circundantes: “¿Quién es este hombre que tan talle tiene y tales palabras dice?”. Le responden “el ingenioso hidalgo, don quijote, protector de las doncellas, apoyo de las viudas y arrimo de las casadas…”. El cabrero dice entonces “o vuesa merced se burla o tiene vacíos los aposentos de la cabeza”. Don Quijote le dice entonces “vos sois un grandísimo bellaco. Yo estoy más lleno que jamás lo estuvo la hija de puta que os parió”.
Nuestro siglo de oro está repleto de citas de este jaez, que podemos leer en Cervantes, Lope y Quevedo de los que nadie osará cuestionar sus áureos textos.
[Escrito por Manuel Funes Robert]
La condición subjetiva en la definición del delito se presenta como un mecanismo decisivo para impedir juzgar los actos injustos si al juez le parece que eran justos. Pongamos ejemplos: en EE UU se condena por secuestro a 14 años de cárcel a una madre que se resistió a entregar a su hija. Una conciencia jurídica normal, si se sintiese obligado por la letra de la ley que condena el secuestro habría aplicado la condición de madre como eximente o como atenuante muy cualificada. Y visto así, como atenuante, habría dictado una condena mínima o simbólica.
Pues estamos equivocados, el oráculo guía de Zapatero es… SUPERTRAMP, su grupo de música favorito, y toma como referencia su discografía.
La energía de un cuerpo en movimiento su masa multiplicada por el cuadrado de su velocidad. E=V2. En marcha a pie normal, si llegamos a 2 Km/h, nuestro peso en un impacto se multiplica por cuatro y por nueve si andamos a paso ligero, 4 Km/h.
¿Qué necesidad tiene España de gastarse 90 millones de euros en la presidencia de la UE? ¿acaso no hay donde gastarlo en España? ¿acaso el paro o la sanidad no necesitan alguno de esos millones? No entiendo por qué nos hará más europeos iluminar la puerta de Alcalá de Azul o montar un espectáculo de luz y sonido tras las campanadas de noche vieja en la puerta del Sol. Cada españolito se gastará 2€ en pagar la presidencia española, dos euros que pagarán los mileuristas, los parados, los jubilados y los pocos, muy pocos, que no saben que es la crisis.
Lo que no ven nunca los nacionalismos es que el día que Cataluña o el País Vasco se declarasen independientes declararán al mismo tiempo la independencia de España con respecto a esos territorios. Y esos nacionalistas automáticamente se convierten en extranjeros en Santander y en Huesca.
Se acaba de presentar con real fe y aparato la primera gramática que se dirige desde el principio a todos los hispanohablantes, que es un colectivo diez veces mayor que el propiamente español.
(ZP en su despacho leyendo el resumen de prensa).
En respuesta al comunicado sobre el aborto de la Comisión Episcopal,
Las etapas de la vida, juventud, madurez, vejez las impone la biología y no las leyes. Cuando Bismark, en los años 70 del siglo XIX inventa la jubilación a cargo del Estado, la vida media del alemán era de 40 años. Hoy nos acercamos al doble de dicha cifra y como no solo crece la cantidad de vida, sino al mismo tiempo su calidad, el fenómeno que estamos viviendo es que la juventud se prolonga y la vejez se aleja y en consecuencia cada vez hay mas jóvenes y no cada vez más viejos.
